lunes, 28 de febrero de 2011

Siempre al volver de clase, volvía rápidamente para comer con su familia e irse a la cafetería que hay al lado de su casa, allí se pasaba las horas, escribiendo o leyendo, con un café encima de la mesa.Y la gente pasaba, era la inspiración que ella necesitaba, ella vivía en el centro, por lo que muchos tipos de personas visitaban aquel bar/cafetería...extranjeros perdidos, ancianas que echaban la tarde charlando, universitarios que charlaban sin cesar, etc.
Aquel sitio tenía algo especial para ella, el rincón donde se sentaba era el más especial, tenía vistas a la calle y divisaba cada detalle de lo que ocurría en ese sitio: la camarera (con "unos cuantos años" echados a la cara) flirteando con todo ser humano masculino que se aparecía por allí, las riñas del encargado al camarero, los jóvenes que se burlaban de la camarera. A Elena le divertía dibujar en su papel a la camerera con cantidad de gestos extraños, destacando siempre su lunar en la nariz y su verruga en la oreja. Y así pasaba todas las tardes...

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