Sentimientos, nos horroriza pensar en nuestros verdaderos pensamientos, aquellos que recorren nuestra mente cuando estamos solos, basta haber visto un par de capítulos de Sexo en Nueva York, y una empachada de chocolate, para volverse empalagosa. Y tirarse en la cama, y mientras suenan las canciones más ñoñas y más estúpidas de tu ordenador, ponerte a pensar, sin quererlo, se te salta una lágrima, y después otra y otra...
Esa canción suena, esa cuyas frases, de principio a fin, te evoca a un mal momento en tu vida, por lo que vuelven los lloros y lamentaciones, recuerdas todos esos momentos, besos y caricias, abrazos y miradas que alegraban el día, que ahora brillan por su ausencia...
Pero para salir a la calle ponte una máscara, como si fueran carnavales, sonríe como si nada pasara, ríe y habrá situaciones en que ni pienses en ello, porque te engañas a tí misma, te llegas a creer tu propia mentira, esa que haces creer a los demás...